El paraíso no existe

Caminar sin mirar atrás es hacernos cargo de nuestras decisiones y cargar con ellas sin arrepentimientos, ni culpas, cuando éstas no han sido muy acertadas, es permitirnos avanzar por la vida sin lastrar el dolor por lo que pudo haber sido y no fue. Es decidir vivir sin resentimientos absurdos contra otros, o lo que es peor, contra nosotros mismos. Sigue leyendo