La extensión del amor

Hay amores que ganamos, o regalamos, por extensión. Amores porque sí, que vienen a sumar, que nos llegan heredados, que se asumen sin más, que se reciben sin mediar justificaciones, que se aceptan como hechos naturales en nuestra existencia y en los que no caben preguntas porque no existen respuestas para tanto que nos llenan.

Hay amores que hacemos extensibles a través de otros existentes, que se alargan más allá de toda creación y todo tiempo. Amores que germinan naturales, que damos sin esperar nada pues la razón de su existencia es algo que nunca nos planteamos. Amores originales, que sentimos dentro desde siempre y para siempre, esos que nos hacen creer que estaremos aquí, habitando el mundo, aun más allá de nuestro último aliento. Sigue leyendo