→No nos une nada. Nada. Ni la carne ni el fuego que ayer fuimos
Ni el sol que nos alumbra, ni la luz de los domingos que nos regaló mil planes
No sé en qué punto desapareció ese hilo rojo que nos unió el alma y que pensamos nos fundiría en ésta y las vidas que vinieran
No lo sé Sigue leyendo