Catarsis

Gracias por liberarme del verdugo. Gracias porque tu habilidad de ladronzuelo de esquina me empujó a terminar de hacer la maleta que, luego del primer grito, ya había comenzado a preparar. Si te lo hubieras propuesto no te habría salido tan bien el plan de encender la luz para señalarme la salida que hacía tiempo buscaba. Sigue leyendo