Happy Birthday to you, Happy Birthday to you, Happy Birthday…
-Vamos a bajarle al entusiasmo, Flaqui, que las noticias confirman lo que nos temíamos-.
Entonces… todo cambió
Una nube de hielo muy negro y pesado envolvió mi cuerpo y mi pensamiento y sentí que un eco extraño retumbaba en mis oídos.
Un segundo eterno se hizo silencio
Supongo que él soltó su bomba y, esperando mi reacción, guardó silencio.
Yo, enmudecí y en unos pocos segundos miles de recuerdos atravesaron ese nubarrón que ya me ahogaba en la garganta, revoloteando en mi cabeza a velocidad incontrolable e impidiendo que pudiera reanudar de manera coherente aquella improvisada serenata telefónica. El Happy Birthay que a lo largo de los últimos 25 años le canté cada 24 de octubre, se quedó congelado en el ‘y que cumplas muchos más”.
Y, luego, para mí todo fue nostalgia
Sigue leyendo
