Cómplices

Los amigos han llegado a mí como milagros. Son extensiones de mis distintos YO que la vida -como lo hizo Hansel con las migas de pan en el cuento de Los Hermanos Grimm- ha ido poniendo estratégicamente para que los encontrara durante el recorrido que está suponiendo mi existencia. Han estado ahí para que yo los descubriera en cada una de las circunstancias de mi senda particular. Aunque tienen muchas coincidencias entre sí, cada momento me los ha traído distintos, con inquietudes y personalidades diferentes, aunque conectados todos por ese hilo común e invisible que liga para siempre, haciéndolos únicos e irremplazables por la complicidad con que nos miramos y la profundidad con que nos amamos. Sigue leyendo

Y así llegó hoy

Nunca le encontré demasiado sentido a la trillada frase “personas hechas a sí mismas” hasta que pensé y repensé, con detenimiento, por todo lo que ha tenido que pasar… hasta llegar a hoy.

Enfrentando el desgarro del abandono salió a la vida con la fuerza que la supervivencia insufla y la salvaguarda con que la adversidad sólo honra a los valientes. Resistiendo a días oscuros, a noches sin luna, a tiempos aciagos, a futuros inciertos y a soledades profundas… llegó a hoy. Sigue leyendo

Corazonadas

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El corazón nos avisa cuando necesitamos un cambio en la hoja de ruta, en nuestra vida, en nuestro destino; cuando debemos ir al norte y no al sur; cuando debemos iniciar un camino, o por el contrario, necesitamos aquietar el movimiento y esperar. Hay quienes a esas señales les llaman corazonadas. Otros, intuición. Otros, presentimiento. Algunos hasta se atreven a llamarlas clarividencia. Pero hay quienes simplemente no las llaman de ninguna manera porque nunca se han detenido a escucharlas, ignoran su importancia, las acallan y les niegan la posibilidad de su existencia. Sigue leyendo

Llegaste

 

Llegaste a su vida como una aparición que deambula por un largo pasillo sin hacer ruido, con tu andar lento, con tu paso seguro, con tus ojos de mar profundo, con tu historia a cuestas, con tu pañuelo al cuello y con tus ganas de comerte el mundo (la otra mitad que te faltaba). Sigue leyendo

Con los ojos cerrados

Cuando pienses en mí, cierra los ojos. Si mi recuerdo dibuja una sonrisa en tu rostro, busca un lugar tranquilo y aquieta tu mente para imaginarme. Será una buena señal si al hacerlo me escuchas reír y sientes que algo se te mueve dentro, en ese espacio sublime en el que todos dicen que habita el alma; Sigue leyendo

Celebrar, sí, pero…

Si te grita y te miente, no te ama. Si te engaña y menosprecia, no te ama. Si te falta al respeto, te humilla y no empatiza contigo, no te ama. Si minimiza tus virtudes y maximiza tus fallos, desdeña tus sueños e infravalora tus posibilidades, no te ama. Si con un ¡Shshshs!! te silencia y con una mueca ignora tu opinión, no te ama. Si no te invita a su mundo y entrar al tuyo no le interesa; si desprecia lo que tú quieres y no se solidariza con tus causas, no te ama y, por consiguiente, no te merece.  Sigue leyendo

Catarsis

Gracias por liberarme del verdugo. Gracias porque tu habilidad de ladronzuelo de esquina me empujó a terminar de hacer la maleta que, luego del primer grito, ya había comenzado a preparar. Si te lo hubieras propuesto no te habría salido tan bien el plan de encender la luz para señalarme la salida que hacía tiempo buscaba. Sigue leyendo